Author Archive
Eclipse, acción, romance, suspenso y humor
por Viviana Marín on jul.08, 2010, en Estrenos

Es difícil hablar de una película cuando encierra en sí misma un sinfín de géneros tan dispares. Eclipse es uno de aquellos films que cuesta analizar, porque a la vez es difícil de ver como un simple espectador.
La sensación es bastante contradictoria, por una parte vi la película con el tratamiento que esperaba que tuviera. Un tratamiento más símil a su primera entrega Crepúsculo, pero a la vez, carente de la mística de Luna Nueva. Buscaba una sinergia entre sus dos antecesoras, la que lamentablemente nunca llegó.
Eso sí, he de advertir, que es uno de aquellos trabajos que sacan aplausos una vez llegados los créditos.
Desde el primer minuto, ésta entrega de la saga, nos advierte que no estamos en presencia de una melosa historia de amor, sino que ésta se trata de una trama repleta de suspenso y una cruda acción.
Ahora, pasada la secuencia de golpes, puñetes y mordiscos encontramos lo que todo fanático de la saga espera, una escena de puro romanticismo entre Edward (Robert Pattinson) y Bella (Kristen Stewart) que no deja a nadie ajeno a los suspiros.
En este punto, debo decir que los protagonistas lograron una química mucho mejor desarrollada que la que vimos en Luna Nueva. Ambos denotan una complicidad que se había hecho necesaria. Sin embargo, ésta vez las actuaciones particulares de la pareja protagónica se vio empañada por el buen desempeño de los actores secundarios, los que en ésta entrega tuvieron una participación mucho más activa.
Es así como un impecable Jasper (Jackson Rathbone) nos narra en primera persona y con el apropiado recurso de flashback su transformación y sus primeros años como vampiro. De igual manera ocurre con Rosalie (Nikki Reed), a la que vemos por primera vez en un dialogo extenso, ambos trabajos muy pertinentes y bien realizados.
Buen punto alto también ha sido la transformación física que ha debido experimentar Jacob, así también como el actor que lo encarna (Taylor Lautner), haciendo gala nuevamente de sus versatilidad en la caracterización.
Un personaje nuevo, uno antiguo y dos actores debutando. Es el caso del vampiro neófito Riley Biers (Xavier Samuels) y la ya conocida Victoria (esta vez en manos de Bryce Dallas Howard). Dicha dupla está a cargo del ejército de vampiros nuevos destinados a deshacerse de Bella. Es la forma que tiene Victoria de vengar la muerte de su pareja vampiro James, a quién conocimos en Crepúsculo.
En este escenario se desarrolla una descarnada batalla entre los neófitos y el clan Cullen, quienes para ésta lucha contarán con el apoyo del clan Quileute de los hombres lobo. Interesantísimo.
La batalla en sí, se desarrolla magníficamente. Los efectos especiales, son del más alto nivel y la presentación coreográfica es, sin dudas, inmejorable.
La dirección de David Slade es un buen reflejo de continuidad y se agradece que pese a ser una película mayoritariamente de acción, haya sabido poner un toque de humor a la historia. No fue ajeno escuchar carcajadas en algunas escenas.
Claramente la mezcla de géneros hizo de esta realización un trabajo mucho más completo, atractivo y maduro que los anteriores.
El tratamiento de las historias de amor, esta vez, ha sido clave en la historia como generalidad. Vemos una relación muy tierna entre Alice (Ashlee Greene) y Jasper. Y para qué decir, entre Edward y Bella, así como entre Bella y Jacob.
El triángulo amoroso es central. A ratos dramático y en ocasiones jocoso. Pero lo cierto es que representa la base de la historia que como siempre es narrada por su protagonista Bella Swan.
Pues bien, probablemente nos encontremos frente a una película que más que una historia en sí misma, resulta ser la antesala del desenlace de la saga. Un preámbulo para la última entrega, que veremos dividida en dos films.
No por ello hablamos de una historia poco atractiva, sino todo lo contrario, es una historia más madura, romántica y erótica, a la vez con escenas de acción crudas y fuertes, en relación a lo que las entregas anteriores nos tenían acostumbrados.
La realización es sugerente y la banda sonora de impacto y como ya anticipaba, el sabor de boca final es tan bueno que induce a los aplausos cuando las luces del cine se comienzan a encender.
“LUNA NUEVA”: La secuela que supera a su génesis
por Viviana Marín on nov.28, 2009, en Estrenos

Desde que fuera anunciado el estreno de la secuela de Crepúsculo, la saga literaria de la autora norteamericana Stephenie Meyer, la noticia causó gran expectación entre los seguidores de la novela romántica de vampiros más famosa de los últimos tiempos.
En Chile, la avant premier se realizó el pasado 24 de noviembre, generando gran efervescencia entre un público mayoritariamente adolescente que repletó las salas del país para ser los primeros en admirar la adaptación cinematográfica que esta vez estuvo a cargo del director Chris Weitz.
Tras hacer eternas filas para tomar palco en las salas de cine y en medio de gritos de emoción en conjunto con la indumentaria ad hoc, utilizada por los miles de fanáticos, comienza el filme que, siguiendo la línea argumentativa y un tratamiento bastante equivalente al de su primera entrega, evidencia el esfuerzo del nuevo director por generar una continuidad dentro del planteamiento de la historia.
La película resulta fiel a la historia original, con la utilización de la narrativa de Bella Swan (Kristen Stewart) y la inminente crisis del personaje tras la partida de su eterno amor, Edward Cullen (Robert Pattinson).
La historia comienza con una experiencia onírica de la protagonista que la hace cuestionarse la problemática de envejecer al lado de su enamorado vampiro, que siendo inmortal, es inmune al paso del tiempo.
Sin mucho preámbulo nos adentramos en el accidente que sufre Bella en su fiesta de cumpleaños número 18, situación por la cual Edward decide irse por la seguridad de su amada. Con ello, la joven se adentra en un estado de introversión, que sólo logra ser paliado junto a su fiel compañero de aventuras, Jacob Black (Taylor Lautner), quien tiene un secreto que la introducirá en un mundo mitológico más grande del que ya conocía.
Bella en su agonía, comienza a poner en riesgo su vida con el fin de provocar una ilusión que la acerca a Edward. Aún sabiendo el peligro que la ronda, la protagonista se sumerge en un mundo de fantasías y osadías extremas.
A los ya conocidos enemigos del clan Cullen, Laurent (Edi Gathegi) y Victoria (Rachelle Lefevre), que ya conocimos en Crepúsculo, se suman nuevos y más peligrosos enemigos: los Vulturis, quienes traen a la historia el suspenso, drama y acción.
El filme tiene un buen ritmo hasta su desenlace, aunque a ratos se hace un poco lento, quitando tiempo a ciertos detalles que nos hace pensar que, como siempre, la obra escrita es mejor que la visual. A pesar de ello, la película, como tal, cuenta con un buen guión que no deja situaciones incompletas ni ambiguas.
Por su parte, la dirección nos muestra una marcada evolución desde la primera entrega. Se hace evidente que el tratamiento de la historia está enfocado de una forma más madura y coherente.
Mención aparte merece la destacada participación de los jóvenes protagonistas. Una nueva generación de buenos actores ha nacido en la pantalla grande y aleluya, que hacían falta.
Kristen Stewart demuestra nuevamente un destacado dramatismo que nos eleva al nivel de las emociones de su personaje, mientras un fresco Taylor Lautner hace gala de su natural versatilidad. La gran revelación viene de la mano del “delirio de las adolescentes” Robert Pattinson, quien comienza a demostrar su madurez actoral y reafirma el buen trabajo que ya había hecho de forma más seria en Little Ashes o (Sin Límites, en español), dándole el mérito de que su trabajo sea uno de los puntos altos de la producción.
A este elenco de actores ya conocidos se suman los nombres como Michael Sheen, en el papel de; Dakota Fanning como una apropiada Jane; Christopher Heyerdahl representando a Marcus; Jamie Campbell Bower como Caius y la breve aparición de Cameron Bright como Alec, el hermano de la joven Jane.
Sin lugar a dudas, nos encontramos frente a un filme sumamente taquillero, con elementos de calidad como su fotografía que resulta muy elegante y pertinente, y factores deficientes, como su banda sonora que a ratos parecía poco acertada.
En general, una película imprescindible para fanáticos y recomendable para quienes desean ver una historia entretenida, emotiva, con buenos efectos especiales y gran carga de acción desde una perspectiva bastante peculiar y novedosa.
“Diario de una Ninfómana”: Una fuerte reflexión a la vida
por Viviana Marín on nov.01, 2009, en DVD

“Diario de una ninfómana”, de 2008, es la adaptación cinematográfica de la novela que lleva su mismo nombre, creada por la escritora y sexóloga Valérie Tasso. Cuenta la historia de Val (Belén Fabra), una atractiva e intelectual mujer francesa de 28 años, con un acomodado pasar y una estrecha relación con su abuela.
La historia se desenvuelve en el entorno en el que Val ha decidido estar: Barcelona. Esta sensual mujer desde los 15 años ha desarrollado un particular estilo de vida, centrado particularmente en el sexo, pero aún no conoce el amor. Este campo para ella sigue siendo un terreno improvisado a pesar de su vasta experiencia con los hombres.
Su liberal vida se ve puesta en jaque al momento que conoce a su primer amor, un hombre por el cual el fuerte sentimiento le impide recaer en sus antiguos hábitos. Este aspecto de su vida en un principio se convierte en un sueño, pero con el pasar del tiempo será su mayor calvario.
La historia nos muestra los problemas de una mujer en una relación basada en celos y desconfianza, por lo cual ella comprende que no puede escapar a su real naturaleza, llegando en su afán por la vida lujuriosa a ejercer la prostitución por el sólo placer.
Las experiencias de Val a lo largo del drama no han sido buenas. Se convence a sí misma de que el sexo es como una droga para ella y hace de la promiscuidad su estilo de vida.
Esta hermosa película española del director Christian Molina y guión de Cuca Canals, nos emocionará y hará que nos replanteemos quiénes somos en realidad y qué es lo que esperamos de la vida, llegando a la conclusión de que no hay otra forma de vivir que simplemente vivir.
Una vorágine de emociones con un excelente guión, reparto y musicalización que nos transportan directamente al sentir de la protagonista y nos convierte en cómplices de su dolor y erotismo.

